
La cuarta edición del Concurso Innovar cerró su etapa de inscripción con más de 1.800 proyectos presentados. De ese total, 400 llegarán a la exposición en octubre y allí quedarán consagrados los ganadores en cada categoría.
Esta convocatoria es organizada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva. Su objetivo es buscar las propuestas más originales e innovadoras que, a través de la aplicación de conocimientos y tecnología, mejoren productos y procesos útiles para la sociedad y la economía del país.
Se presentaron 1.816 proyectos, repartidos de la siguiente manera según las categorías: 812 en Producto Innovador (45%), 470 en Diseño Industrial (26%), 180 en Diseño Gráfico (10%), 128 en Innovaciones en el Agro (7%), 113 en Investigación Aplicada (6%), 55 en INET (3%) y 58 en Juegos Interactivos en Software (3%).
El cronograma del concurso continúa con la selección de 400 proyectos que serán exhibidos en la feria anual que se realizará del 22 al 24 de octubre, en el Centro Cultural Borges, en la Ciudad de Buenos Aires, momento en el cual serán anunciados los ganadores de cada categoría. Además de la visibilidad que ofrece la exposición, los ganadores reciben un estímulo económico. Una novedad que se agrega este año es que aquellos inventos que se perfilan como buenas oportunidades comerciales, obtendrán financiamiento a través de gestiones realizadas por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva con escuelas de negocios e instituciones vinculadas al desarrollo de planes de negocios.
Uno de los datos más sobresalientes de esta última convocatoria es la participación de proyectos de todas las provincias argentinas. Otro rasgo a destacar es la creación de dos categorías vinculadas al diseño, disciplina que en la Argentina se muestra como una de las más crecientes y es considerada, según los organizadores del concurso, como una disciplina clave para el agregado de valor y conocimiento en la cadena científico-tecnológica.
Una política de Estado
La importancia del Concurso Innovar no radica únicamente en la selección de productos innovadores que puedan insertarse exitosamente en el mercado. Por el contrario, y según palabras del propio Ministro de Ciencia Tecnología e Innovación Productiva, Lino Barañao, se orienta a fomentar la capacidad de incorporar información y conocimiento a los productos y servicios de una forma innovadora, característica en la cual la Argentina muestra ventajas comparativas. “Estamos apuntando a mostrar un país posible basado en la inventiva, en la innovación, donde la capacidad individual esté fuertemente apoyada por el Estado, porque esta es precisamente una política a largo plazo”.

