
El próximo domingo se jugará una nueva edición de Newell`s – Central, el clásico futbolístico que paraliza a toda la ciudad de Rosario. A lo largo de la historia, los hinchas transformaron este partido en un espectáculo incomparable.
El próximo domingo se jugará una nueva edición de Newell`s – Central, el clásico futbolístico que paraliza a toda la ciudad de Rosario. El ritual se produce dos veces al año. Siempre es por los puntos que suman en las posiciones, pero también lo es por el honor, por el derecho a la cargada, por sentirse rey por los próximos seis meses. Y mucho más con uno de ellos, Newell´s, en este caso, en la lucha por el título.
Los hinchas transformaron este derby en algo incomparable. Boca-River lo supera por su dimensión nacional. Pero Rosario es un pueblo chico con un infierno grande, que tiene 90 minutos de excéntrica pasión. No se recuerda una posición tan expectante desde el Clausura 2006, cuando Newell´s llegó como escolta, a un punto de River. Esa vez empataron 0-0.
La historia entre Newell´s Old Boys y Rosario Central registra enfrentamientos que quedaron en la memoria de los hinchas, e incluso en las retinas de espectadores imparciales. Si bien muchas veces los simpatizantes recuerdan vivencias personales de episodios que tienen que ver con el bendito folklore del fútbol, existen instantáneas que son insoslayables en la rica historia de estos enfrentamientos, únicos, irrepetibles y colmados de pasión por ambas parcialidades que, al menos hasta un nuevo desafío, luchan por ser los dueños de la ciudad. Y tienen que ver con aquellos encuentros que definieron un antes y un después, títulos, eliminaciones y situaciones límites.
El primer enfrentamiento que se recuerda de este tipo ocurrió el 19 de diciembre de 1971, hace mucho tiempo ya. Esa tarde, en la cancha de River, Rosario Central batió por 1 a 0 a Newell´s, por las semifinales del Campeonato Nacional. Los fanáticos canallas rememoran, y aún festejan cada año, la palomita de Aldo Pedro Poy que significó la conquista.
Días después, en el Parque Independencia, Rosario Central le ganó 2-1 a San Lorenzo y obtuvo el primer título de su rica historia. Aquella acción de Poy mereció uno de los mejores cuentos de Roberto Fontanarrosa, llamado, precisamente, "19 de diciembre de 1971", donde cuenta de manera inigualable esa proeza.
Luego le tocaría a los rojinegros abrazar la gloria. Fue el 2 de junio de 1974, por el cuadrangular final del campeonato Metropolitano de ese año. En el encuentro definitorio, Central ganaba en su cancha por 2 a 0 y estaba cerca de obtener su tercer título, tras la conquista en el Nacional de 1973. Sin embargo, Jorge Capurro y Mario Nicasio Zanabria marcaron el empate, lo que significó la primera vuelta olímpica de los leprosos . El zurdazo de Zanabria se clavó en un ángulo del arco de Génova y quedó inmortalizado por la revista El Gráfico : "Bendita sea tu zurda, Mario", un slogan que perduró y hoy se lee en la gigantografía de esa foto en el estadio del Parque.
Más cerca en el calendario, hay que remitirse al lunes 7 de octubre de 1990. Por la octava fecha del torneo Apertura, el por ese entonces tambaleante Newell´s de Marcelo Bielsa visitó al puntero, en Arroyito. En un partido electrizante, los conducidos por el Loco ganaron 4-3, con goles de Julio Zamora, Cristian Ruffini, Lorenzo Sáez y Fernando Gamboa, marcando los tres auriazules David Carlos Nazareno Bisconti. Fue un antes y un después. Newell´s se encaminó al título y Central no pudo reponerse del golpe.
Para los canallas, el 29 de agosto de 2005 también fue una jornada histórica. Por la Copa Sudamericana era a todo o nada. En la ida, en el Parque Independencia, el resultado fue empate sin goles. En un Gigante de Arroyito colmado, el equipo de Ariel Cuffaro Russo ganó por 1 a 0, con un gol de Germán Rivarola, cuando se terminaba el primer tiempo. Los hinchas bautizaron ese gol como "El Pirulazo", por el apodo del jugador, y lo festejaron como un título.
Quién no vive en Rosario quizá no pueda comprender la magnitud del enfrentamiento, pero cada victoria en un clásico, o en este caso, la posibilidad de dejar afuera de la pelea a los "primos", es una sensación similar a la de un título. Pasado mañana, a partir de las 17, en el Parque Independencia, Newell´s y Central protagonizarán un nuevo clásico y los condimentos sobran...
Ventaja para Central
El domingo canallas y leprosos disputarán el partido 252 en la historia oficial. El desglose de este currículum es el siguiente: Central ganó 82, Newell’s 74, hubo 93 empates y dos cotejos que la AFA les dio por perdido a ambos equipos por incidentes. Central le lleva 8 clásicos de ventaja a Newell’s, pero pese a esa diferencia no se puede hablar de paternidad. De hecho, en las últimas tres décadas Central y Newell’s no ganaron varios clásicos consecutivos. Es más, de los últimos 95 jugados (desde el 28/02/1974 hasta hoy) se registraron 24 triunfos para cada uno, 45 empates y dos cotejos que le dieron por perdido a ambos equipos. Esta parte de la historia refuerza con claridad la paridad que existe en el clásico rosarino.
Schiavi entre algodones y los once canallas
Rolando Schiavi, con un edema en el aductor izquierdo, se entrenó en forma diferenciada, pero todavía no está descartada su presencia en la zaga de Newell´s. En tanto, el DT Ariel Cuffaro Russo dispondrá del mismo equipo que empató 0-0 con Lanús en la última fecha: Broun, Chitzof, Burdisso, Braghieri y Ambrosi; Gomez, Méndez, Paglialunga y Nuñez; Zelaya y Castillejos.
Fuente: La Nación.