
Desde 1953, "El Pato" es el deporte nacional argentino y se practica en el país desde el Siglo XVII. Su nombre internacional es Horseball y a fines de julio se realizará en Portugal el mundial de este "audaz y valiente" deporte.
El Pato es conocido mundialmente como Horseball y su historia arraiga en tierra argentina desde hace casi cuatrocientos años. El antiguo juego consistía en arrojar un pato hacia arriba y dos grupos de jinetes se atropellaban para capturarlo y encestarlo en una red. Con el tiempo se empezó a colocar el pato dentro de una cesta. El objetivo del juego era, y es, anotar la mayor cantidad de puntos pasando el pato a través del aro de los oponentes.
En el año 1610, treinta años después de la segunda fundación de Buenos Aires y doscientos años antes de la Revolución de Mayo, un escrito del antropólogo militar español Félix de Azara describe una escena deportiva que se realizó en la ciudad: “se juntan para esto dos cuadrillas de hombres de a caballo y se señalan dos sitios apartados como de una legua. Luego cosen un cuero en el que se ha introducido un pato vivo que deja la cabeza afuera, teniendo el referido cuero dos o mas asas o manijas, de las que se toman los dos más fuertes de cada cuadrilla en la mitad de la distancia de los puntos asignados y metiendo espuelas tiran fuertemente hasta que el mas poderoso se lleva el pato, cayendo su rival al suelo si no lo abandona. El vencedor echa a correr y los del bando contrario lo siguen y lo rodean hasta tomarlo de alguna de las manijas, tiran del mismo modo, quedando al fin vencedora la cuadrilla que llego con el pato al punto señalado”.
Cien años más tarde el ingeniero militar francés Amadeo Freizer detalla una escena parecida a la de Félix de Azara: “Fui testigo de una fiesta que los encomenderos de dos españoles que se llamaban Pedro se dieron el día del santo de sus amos en una aldea de Talcahuano, cerca de la cual estábamos anclados. Después de oír misa montaron a caballo para correr la gallina, como se corre la oca en Francia, con unas diferencias: que todos se arrojaban sobre el que ha obtenido la cabeza para quitársela y llevársela ante aquel en honor del cual hacen la fiesta; corriendo a todo galope se topaban para quitársela y a la carrera recogía del suelo todo lo que derribaban por tierra”.
Pero el 23 de febrero de 1739 en la ciudad de Santiago del Estero llegó la primera prohibición del juego: “es demasía y atropello jugar pato en medio de la ciudad”. Sesenta años más tarde el Sacristán Mayor de la Parroquia de Luján anuncia que serán excomulgados quienes practiquen el juego.
El 21 de junio de 1822 el Gobernador de Buenos Aires, Martín Rodríguez, declara el decreto con el cual la prohibición de jugar Pato se hace fehaciente: “Todo el que se encuentre en este juego, por la primera vez será destinado por un mes a los trabajos públicos; por dos meses en la segunda, y por seis en la tercera y quedaran sujetos a la indemnización de los daños que causaren”.
En 1854, Bartolomé Mitre recuerda al deporte en una de sus odas: “El juego del pato no existe ya en nuestras costumbres, es ya una reminiscencia lejana. Prohibido severamente por las desgracias personales a que daba motivo, el pueblo lo ha dejado poco a poco, sin olvidarlo del todo”.
Ya entrado en el siglo XX, Alberto Castillo Posse, jefe de guardia de seguridad de La Plata organiza una exhibición del deporte que despierta una gran concurrencia y admiración de todos los presentes. En 1938 se reglamentó el deporte y Manuel Fresco, gobernador de la ciudad, levantó la prohibición con un comunicado en el que manifestaba que “los deportes están sujetos a las disciplinas que imponen sus reglamentaciones y dicho juego, en la forma en que se practica en la actualidad, es un deporte sano y vigoroso, similar al polo”.
En 1941 se crea la Federación Argentina de Pato y dos años más tarde en General Las Heras se funda la institución denominada “Campo de Pato General Las Heras” y la localidad se convierte en la “Capital del Pato”. El 16 de septiembre de 1953, el entonces presidente Juan Domingo Perón firma el Decreto Nº 17.468 en el que establece que el Pato será el “Deporte Nacional”.
En 1970 el Pato se introduce en Francia y en España y la práctica en esos países requirió de una modificación de las reglas del Pato a las condiciones de espacio y costo de los caballos europeos, y se nombró el deporte como “Horseball”. Nombre con el cual se lo practica en la mayoría de los países europeos, Israel, EEUU, Canadá y Brasil.
En 2006, la Federación Argentina de Pato y la Federación Internacional de Horseball, convinieron la modificación del reglamento de Horseball adaptándolo al Pato, logrando llamar a este deporte “Pato-Horseball”. Ese mismo año, en el Predio Ferial de Buenos Aires se realizó el Primer Campeonato del mundo de Pato-Horseball, donde Portugal obtuvo el primer premio y la Argentina quedó segunda. Además de los dos países mencionaron participaron de la competición Austria, Alemania, Francia, Italia, España, Inglaterra, EEUU, Canadá y Brasil. En julio de este año, Portugal organiza un nuevo Mundial de Pato-Horseball.
El objetivo del juego era, y es, anotar la mayor cantidad de puntos pasando el pato a través del aro de los oponentes.