
Llevaron una bandera con la leyenda: “Las Malvinas son argentinas y los desaparecidos también”. Hebe de Bonafini advirtió que Londres necesita de guerras para poner a funcionar sus fábricas.
Las Malvinas son argentinas y los desaparecidos también”. La consigna de la nueva bandera que presentó ayer la Asociación Madres de Plaza de Mayo fue enunciada a viva voz por Hebe de Bonafini en la histórica plaza, y sintetizó el sentimiento antiimperialista junto con el rechazo a los crímenes de lesa humanidad cometidos por los mismos que llevaron adelante la guerra en las islas.
El sol y una humedad asfixiante no frenaron la tradicional marcha de los jueves alrededor de la pirámide de Plaza de Mayo. Hebe contó que la nueva bandera no es tan nueva para las Madres, que la han levantado desde 1982 “cuando muchos se escondían y otros apoyaban la guerra”. La histórica posición contra una guerra, que bajo una pretendida reivindicación de soberanía llevó a la muerte a jóvenes de 18 años en plena decadencia de la dictadura, parece tener el contexto indicado para hacerse escuchar.
En el día en que el segundo en línea de sucesión al trono británico, Guillermo, llegó a las Malvinas en plena crisis económica en su país, Hebe de Bonafini le dedicó un párrafo a él, a su abuela la reina Isabel II y a “su sombrero”.
“Los ingleses tienen tierras e islas apropiadas por todo el mundo”, detalló Bonafini, quien leyó cada una de las colonias que todavía ocupa el Reino Unido y criticó las palabras del primer ministro inglés David Cameron, que había acusado a Argentina de colonialista. “Ellos ponen todas las cosas al revés. El así llamado Reino Unido se apropió de la tierra, sacó a la población nativa y metió a su cría”, se quejó Bonafini.
“La usurpación de las islas acumula 16 causas en Naciones Unidas, de las cuales diez fueron presentadas por los ingleses”, criticó Hebe. “Ellos necesitan de nuestro petróleo y además pretenden quedarse en un lugar que es estratégico, necesitan de los pueblos que tenemos riquezas”, definió.
“Nosotras estamos con la presidenta, estamos con este proyecto nacional y popular; pero sobre todo, estamos haciendo el mismo pedido desde 1982: el diálogo y la paz. No a la guerra. Ellos necesitan guerras para gastar las armas para poner las fábricas en funcionamiento, para ocupar y para justificar lo que hacen. Los pueblos no tenemos que apoyar las guerras. No importa cuánto tiempo tardemos. Ellos son prepotentes. Usemos las metodologías de los pueblos que son las que nos salvan las vidas”, aconsejó la histórica dirigente de Derechos Humanos.
Fuente: Tiempo Argentino.