
El Ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Lino Barañao, trabaja en la creación de institutos público - privados de carácter científico para aumentar la productividad de la economía argentina.
Lino Barañao es el flamante ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, una dependencia creada a instancias de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. El trabajo de Barañao tiene por objetivo hacer de la ciencia un instrumento que pueda aportar valor a las distintas cadenas productivas del país, privilegiando los desarrollos en software, biotecnología y nanotecnología.
“En el área de Economía, por ejemplo, estamos trabajando en un programa que tiende a diversificar la matriz productiva a través de la creación de empresas de base tecnológica. El sector del software, el cual apoyamos desde la Agencia de Promoción Científica y ahora desde el Ministerio, tiene incidencia en toda la cadena productiva”, aseguró el Ministro al sitio Argentina.ar.
En este sentido, Barañao está trabajando en la creación de institutos tecnológicos sectoriales, de carácter público - privado. “Es un concepto novedoso que incluye la creación de centros de investigación ligados a alguna cadena productiva regional, donde puedan coexistir investigadores de diversos organismos. Estos institutos no sólo resolverán temas puntuales sino que trabajarán para resolver problemas futuros y adelantarse a las necesidades de un determinado sector económico”, adelantó el Ministro.
La idea es que el Estado realice los primeros aportes y una vez que los proyectos comiencen a consolidarse, se incorporarán capitales privados. “El modelo italiano, de aglomerados de pequeñas empresas, es lo que más se ajusta a lo que lo que queremos para el país”.
A partir del anuncio del nuevo Ministerio, muchas compañías privadas, sobre todo en el sector farmacéutico, están invirtiendo en el país. También universidades que quieren radicarse en Argentina, como la Universidad de Nueva York y la de Miami. “Esto demuestra cómo una decisión política impacta directamente en la presencia que tiene la ciencia argentina en el mundo”, concluyó Barañao.
Su objetivo es hacer de la ciencia un instrumento que pueda aportar valor a las distintas cadenas productivas del país
Data base Lino Barañao
Lino Barañao tiene 52 años de edad y es doctor en ciencias químicas de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA. Realizó estudios de posgrado en Alemania y EE.UU. Es Investigador Principal del CONICET y profesor de la UBA. Fue presidente de la Comisión de Tecnología del CONICET y Secretario de Investigación de la Facultad de Ciencias de la UBA. En los últimos años se desempeñó como presidente del directorio de la Agencia Nacional de Promoción de la Ciencia y la Tecnología. Como investigador ha publicado más de 50 trabajos, dirigió cinco tesis doctorales y actuó como asesor de empresas en temas relacionados con la producción in vitro de embriones y la obtención de bovinos clonados transgénicos.