
Sol, olivos y vides dibujan el paisaje de la provincia argentina de San Juan, donde se puede disfrutar del vino, practicar el turismo de aventura y admirar paisajes lunares con restos fósiles de hace millones de años.
San Juan se sitúa en el centro oeste de Argentina y tiene una superficie de 89.651 kilómetros cuadrados. Limita al oeste con Chile, siendo la Cordillera de los Andes la frontera natural; al sur con la provincia de Mendoza, al norte y este con la de La Rioja y al sureste con San Luis. Está dividida en 19 departamentos y tiene unos 685.000 habitantes. Su capital es la ciudad de San Juan. Antes de la llegada de los conquistadores españoles, este territorio estuvo habitado por diversos indígenas: los huarpes (al sur), los olongastas (al noroeste) y los capayanes (en los valles de Vinchina, Guandacol y Jáchal).
El clima es continental desértico. Si bien las temperaturas pueden llegar a ser extremas tanto en invierno como en verano, alcanzando los 5 grados bajo cero y los 40 grados respectivamente, en el resto del año el clima es estable, especialmente en otoño y primavera.
Estas condiciones climáticas y su tipo de suelo han conferido a la provincia un perfil agrícola que el visitante puede conocer de cerca a partir de recorridos turístico- gastronómicos como el Camino del Vino o el del Olivo.
Las bodegas y los establecimientos productores de aceite de oliva abren sus puertas a los curiosos que deseen conocer los sabores y aromas característicos de la región.
La naturaleza de San Juan registra, a su vez, la historia de millones de años. La huella que dejaron en estas tierras animales prehistóricos como los dinosaurios está patente en el Parque de Ischigualasto.
Por otro lado, el avistamiento del limpio y estrellado cielo sanjuanino es otra opción turística en los observatorios astronómicos de la provincia, que además ofrece distintas posibilidades para practicar actividades deportivas en sus ríos, valles y montañas.
Economía y producción
Vitivinicultura
Tradicionalmente, la economía se basa en la agricultura, especialmente en el cultivo de la vid. San Juan es la segunda productora de vino argentino, destacando la variedad de Syrah.
La vid llegó a San Juan entre los años 1569 y 1589, por los conquistadores españoles. Gracias a las óptimas condiciones climáticas y de suelo, la vitivinicultura tuvo un acelerado desarrollo, de lo que da fe la actual producción de las distintas bodegas, que están muy tecnificadas.
El riego artificial es imprescindible para los cultivos. Desde hace años en la provincia se construyen canales, diques y acequias. En la actualidad existe un sistema de riego de unos 2.000 kilómetros de extensión, considerado uno de los más importantes del mundo.
Olivicultura
El clima seco y un suelo propicio fundamentan la olivicultura sanjuanina. Con unas 15.000 hectáreas en olivos, San Juan tiene un importante potencial como productor de aceite de oliva y aceitunas en conserva.
En la actualidad produce unas 16.000 toneladas de aceitunas, de las que 4.500 toneladas se destinan para conserva y el resto se industrializa como aceite. Los aceites sanjuaninos se caracterizan por sus sabores frutados.
Destacan el aceite de oliva virgen y el de oliva orgánico. De éste producto orgánico, las mayores ventas se realizan a Estados Unidos y Japón.
Horticultura
En San Juan se implantan alrededor de 3.400 hectáreas de cebolla. La mayor parte de la producción se destina al mercado interno. También se realizan exportaciones a Brasil, Paraguay y Uruguay.
En cuanto a la producción de ajo, se destina casi íntegramente a la exportación, sobre todo a Europa y Brasil. Esta actividad ocupa el segundo lugar, luego de la uva en fresco, en la lista de ingresos por venta de productos frutihortícolas de San Juan.
Fruta
Además de ciruelas, que se venden sobre todo a Europa, Uruguay, Brasil y Hong Kong, San Juan produce con bastante éxito durazno en fresco.
En cuanto al damasco, los principales destinos son Canadá, seguido de Brasil, Francia e Italia. La calidad del producto, tanto en sanidad como en cualidades organolépticas, le confiere muchas posibilidades en los mercados internacionales.
Respecto a la uva en fresco, se presta para el mercado de exportación. San Juan es además el primer productor de pasas de uva en la Argentina y vende al exterior generalmente casi la totalidad de la producción.
Minería
El sector minero contribuye al crecimiento socioeconómico de San Juan. Este objetivo se pretende lograr mediante el equilibrio entre las explotaciones mineras y el ecosistema.
La actividad minera provincial está conformada por grandes compañías internacionales dedicadas a la exploración y futura explotación de minerales metalíferos y las Pymes (pequeñas y medianas empresas) mineras de capital mayoritariamente nacional, a cargo de la extracción y procesamiento de minerales industriales.
Desde hace más de medio siglo San Juan ha logrado un importante desarrollo en la producción de minerales industriales, en bruto y elaborados, tales como calizas, dolomitas, bentonitas, cuarzo, mármol lajas, áridos, calcitas y feldespatos, dando lugar a una importante industria de base productora de cales cemento, silicio, ferro silicio, carburo de calcio, carbonato de calcio precipitado y cerámica.
En este sector hay grandes posibilidades de inversión por la excelente calidad de los minerales como calizas, bentonitas y diversas rocas de aplicación.
Existen distintos proyectos en exploración con diferentes estados de avance y una importante inversión. Varios de ellos son Lama, Pachón, Casposo Gualcamayo, Taguas, Hualilán y Vicuña.
Por otro lado, de cara al futuro, la provincia de San Juan puede convertirse en una potencia minera a nivel mundial por la calidad de sus yacimientos de metales preciosos.
La mina de oro de Veladero y el proyecto Pascua-Lama, consistente en desarrollar una mina de oro y plata, ubicada sobre los 4.000 metros sobre el nivel del mar en la frontera de Chile con Argentina, tendrán un gran impacto económico.
Turismo
Turismo arqueológico
El Parque de Ischigualasto
Situado en el Departamento Valle Fértil, a 330 kilómetros de la ciudad de San Juan, esta reserva paleontológica tiene un incalculable valor científico ya que contiene la más completa secuencia del Período Triásico de la Era Mesozoica.
Es uno de los principales destinos turísticos del noroeste de Argentina y fue declarado por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad.
El gran atractivo turístico y científico de este parque conocido también como Valle de la Luna se fundamenta en la existencia de fósiles de reptiles y dinosaurios que se extinguieron hace 70 millones de años.
Los arqueólogos hallaron aquí los fósiles de los dinosaurios más antiguos conocidos hasta la fecha, como el Herrerasaurus y el Eoraptor Lunensis.
Pero además de los fósiles, el paisaje atrae por su aspecto desnudo de vegetación, con alucinantes imágenes talladas en la roca.
El aire y el agua que antiguamente transcurría por esta zona definieron el paisaje actual dando lugar a extrañas formas en el terreno.
Tal es el caso de El Submarino -una de las esculturas más conocidas-, El Hongo o La Esfinge. También destaca La Cancha de Bochas, que se creó porque la erosión de los agentes climáticos modeló esferas de distintos tamaños sobre una superficie plana.
Turismo científico
Complejo Astronómico El Leoncito
El Complejo Astronómico El Leoncito (CASLEO) fue creado en 1983 como un Centro Nacional de Servicios para la Comunidad Astronómica y en la actualidad es también un destino turístico que permite adentrarse en el conocimiento del cosmos o disfrutar de la belleza del cielo sanjuanino.
El Leoncito se encuentra ubicado en el departamento de Calingasta, a unos 40 kilómetros de la localidad de Barreal y frente a una estructura geológica denominada Barreal Blanco. El telescopio de este complejo está situado a 2.552 metros sobre el nivel del mar.
El paraje El Leoncito se caracteriza por la gran oscuridad de su cielo nocturno. La mayoría de las noches del año están despejadas de nubes y el viento es inexistente o de baja velocidad, mientras que la atmósfera es en general diáfana y exenta de contaminación.
Los turnos de visita se fijan con antelación y pueden ser durante el día o por la noche. Esa noche el visitante tiene acceso al telescopio Meade y a las explicaciones que le brinda un técnico.
El CASLEO proporciona habitación, un snack durante la noche de observación, el desayuno y el almuerzo del día siguiente.
Para inscribirse en este programa hay que dirigirse a la Secretaría Técnica del Complejo Astronómico El Leoncito, en el teléfono 0264-4213653 o enviar un mail a nocturna@casleo.gov.ar.
Centro de Visitantes Hugo Mira de la Estación Astronómica Dr. Carlos U. Cesco.
Es el único observatorio astronómico de Argentina dedicado a la Astronomía de Posición. Se encuentra a 2.330 metros sobre el nivel del mar, en el Departamento Calingasta, al suroeste de la provincia de San Juan.
Lo visitantes pueden conocer la cúpula que alberga el telescopio Astrográfico Doble, único instrumento en su tipo en el hemisferio sur.
Turismo de aventura
Trekking, cabalgatas, escalamiento, safaris fotográficos, pesca de cordillera, rafting o windsurf son algunas de las actividades que ofrece San Juan para los turistas con ganas de aventura o hacer deporte.
En los departamentos cordilleranos de Calingasta e Iglesia las excursiones se realizan en automóviles con doble tracción, o a caballo, según la accesibilidad de las áreas y la duración de los traslados, que varía entre los dos y diez días.
Las zonas que destacan por su belleza natural son el Valle de Calingasta, la Cordillera de la Ramada, el Cerro Mercedario o la Reserva de la Biosfera de San Guillermo.
Calingasta atrae con su naturaleza cruda e imponente. Barreal, el poblado más conocido de ese distrito, asoma al pie de los Andes como un lugar de ensueño. Hay en esa zona muchas propuestas: rafting en los ríos cordilleranos, cabalgatas o ascensos a picos montañosos.
El avistamiento de animales (suris, cóndores, vicuñas, guanacos) se realiza en toda la zona cordillerana.
Otro programa consiste en transitar la senda utilizada por el Ejército de los Andes al mando del Libertador General José de San Martín y las áreas arqueológicas de la alta cordillera.
Hacia el este de la provincia, en el Departamento de Valle Fértil, se organizan salidas a las Sierras de Valle Fértil y La Huerta, a lomo de mula en paseos de 2 ó 3 días de duración. El atractivo de esta actividad es la convivencia que se entabla con las pequeñas poblaciones dedicadas a la cría de caprinos y la confección de artesanías.
Por otro lado, en febrero, durante la temporada estival, la realización del Safari Tras las Sierras atrae a gran cantidad de espectadores.
Turismo gastronómico
Ruta del vino
El desarrollo tecnológico y el afán de superación hicieron que esta provincia árida diera lugar a fértiles montañas donde se cultivan variedades vinícolas que han recibido premios internacionales y que pueden ser degustadas por los turistas en la llamada Ruta o Camino del Vino.
Las bodegas de San Juan se modernizaron al compás del creciente interés por el vino argentino en otros países.
En el departamento de Sarmiento se dibuja el valle de El Pedernal, recostado al pié de la Cordillera de Los Andes, donde se han obtenido variedades de alta calidad enológica.
Este valle, ubicado a 1.340 metros de altura, presenta amplitudes térmicas entre 18 y 20º C que permiten la obtención de vinos con buena estructura.
Las cepas implantadas son Chardonnay, Sauvignon, Semillón, Pinot noir, Cabernet Sauvignon, Malbec, Merlot y Syrah.
Graffigna es la bodega más antigua de San Juan. Hay otras importantes, como Viñas de Segisa, Fabril Alto Verde, Las Marianas, San Juan de Cuyo y La Guarda, que integran el Camino del Vino en el noroeste argentino.
Los establecimientos incluidos en este circuito ofrecen propuestas muy diferentes. Desde los vinos orgánicos que produce Fabril Alto Verde, hasta el champagne elaborado en el corazón mismo de la montaña, en las cuevas donde está instalada la bodega Cavas de Zonda (sólo hay tres de su tipo en todo el mundo).
Además, las bodegas artesanales comenzaron a abrir sus puertas a los visitantes y constituyen otra buena opción para conocer la elaboración no industrializada del vino.
Ruta del Olivo
Degustar el aceite proveniente de las aceitunas sanjuaninas y conocer de cerca esta producción milenaria es posible en la Ruta del Olivo, que, como la del Vino, invita a realizar un turismo gastronómico diferente.
Este “camino de degustación” está integrado por 14 establecimientos cercanos a la capital sanjuanina: hacia el sur, por la ruta nacional 40; al oeste, por la ruta provincial 12; y al sudoeste, por las rutas 20 y 278.
Atraviesa 14.600 hectáreas de cultivos, donde el turista puede conocer las plantaciones, los viveros y los establecimientos de producción de aceites y otros derivados de las aceitunas.
Los establecimientos son: Campo de Olivos, Tupelí, Sol Frut, Mercantil Agropecuaria, San Juan de Ullum, Ciasa, Olimat, Gabriel Mesquida, Baldini, La Constancia, Olivsan, CIF S.A, Olivos San Juan y El Cerrillo.