
Córdoba combina la tradición de sus fiestas populares, pueblos, iglesias y estancias jesuíticas con la naturaleza pura, que se disfruta en lagos, ríos, sierras y valles.
La provincia de Córdoba está situada en el centro de Argentina. Limita al norte con las provincias de Santiago del Estero y Catamarca; al oeste con La Rioja y San Luis, al sur con la Pampa y Buenos Aires, y al este con Santa Fe.
La capital, también llamada Córdoba, tiene unos 1.300.000 habitantes y está considerada la segunda ciudad en importancia en el país, después de Buenos Aires, de la que dista unos 700 kilómetros. De ahí que el aeropuerto internacional “Ingeniero Ambrosio L.V. Taravella” conecte con decenas de ciudades del mundo de forma directa.
Córdoba cuenta con hotelería de 4 y 5 estrellas, centros comerciales y culturales muy diversos y restaurantes de primera calidad. La vida nocturna es muy animada, con bares o discotecas que se llenan con los miles de estudiantes argentinos y de países limítrofes que estudian en las prestigiosas universidades públicas y privadas de la ciudad. La universidad pública de Córdoba es la más antigua de Argentina y la tercera más antigua de Latinoamérica.
La provincia cordobesa es muy rica desde el punto de vista cultural y también goza de parajes naturales y paisajes que invitan a gozar permanentemente del aire libre. Hay múltiples pueblos o villas para visitar, simplemente por su encanto provinciano. Otras hablan de un pasado prehispánico, colonial y de la llegada de inmigrantes europeos a estas tierras, donde dejaron su huella indeleble.
Esa realidad cultural y los paisajes poblados de sierras, bosques, valles, ríos y lagos son ideales para practicar el turismo aventura, cultural, deportivo gastronómico y rural, entre otros.
Economía
En la provincia de Córdoba destacan las actividades agrícola, ganadera, minera e industrial, junto con el cada vez más pujante turismo. Cuenta con una importante producción de soja y girasol, además de cultivos de maíz, trigo, sorgo y papas. La totalidad de la producción de maní de Argentina se lleva a cabo en Córdoba, donde además se cultivan olivos y vides.
La producción de vacunos y porcinos se destina especialmente a la explotación lechera y carnicera. La avicultura, la apicultura y la cría de nutrias son otras actividades productivas. Ocupan un lugar destacado en la industria alimenticia las chacinas, los vinos, aceites, quesos, gaseosas y golosinas. La industria tecnológica se dedica a los automotores, aviones, autopartes, maquinaria agrícola, productos químicos, textiles y material ferroviario.
En la ciudad de Córdoba sobresalen los sectores de servicios y comercio. También destaca la elaboración de fiambres y embutidos. Por otro lado, la ciudad es una importante sede de la industria automotriz nacional. En los últimos años se ha producido además una expansión de la construcción inmobiliaria.
La Agencia para el Desarrollo Económico de la Ciudad de Córdoba (ADEC) promueve el desarrollo económico y social de la región del Gran Córdoba articulando el accionar privado con el del sector público. Administra una serie de programas para mejorar la competitividad de las pequeñas empresas, posibilitar a los jóvenes desocupados su ingreso al mercado laborar o aumentar la capitalización de las microempresas localizadas en Córdoba y la zona urbana de la Gran Córdoba.
Ciudad de Córdoba
Fundada en 1573 por Jerónimo Luis de Cabrera a orillas del río Suquía, en Córdoba conviven la modernidad y la historia pasada de Argentina. En el centro de la que fuera Capital Cultural de América en 2006 se conserva uno de los patrimonios monumentales más valiosos del país, como lo atestiguan las iglesias y los conventos de los siglos XVII, XVIII y XIX.
En el casco histórico se encuentra la Manzana Jesuita, que fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2000. Este sector consiste en una manzana de edificios construidos por los jesuitas durante el siglo XVII, bajo el dominio de España. Entre ellos está la Iglesia de la Compañía de Jesús, con una rica ornamentación en el interior; la Capilla Doméstica, donde se aprecia el barroco americano; la Universidad Nacional de Córdoba (familiarmente conocida como Casa de Trejo), ampliamente reformada a lo largo de los siglos; y el Colegio Nacional del Montserrat. Hoy en día el antiguo edificio de la Universidad alberga al Museo Histórico de la Universidad Nacional de Córdoba.
Otro lugares de la ciudad recomendables son el Museo Superior de Bellas Artes Eva Duarte de Perón, el Museo de Bellas Artes Emilio Caraffa, el Parque Sarmiento –uno de los más antiguos de Sudamérica- la Costanera del Suquía (con sus jardines, plazoletas y puentes), la Iglesia Catedral, la Iglesia de los Capuchinos, la Iglesia del Carmen, el antiguo Cabildo, la calle comercial 9 de Julio, la “Feria Paseo de las Artes” y los locales donde se baile el cuarteto, la manifestación musical más popular de Córdoba.
Las Estancias Jesuíticas
Otras edificaciones cordobesas distinguidas por la UNESCO son las estancias jesuíticas de Santa Catalina, Jesús María, Caroya, Alta Gracia y La Candelaria.
Las estancias fundadas por los religiosos integraban un gran proyecto de producción destinado a sostener las instituciones religiosas y educativas que fundaron los jesuitas en Córdoba. Eran unidades de producción agrícola y vitivinícola. Se constituían por una iglesia, cementerio contiguo, claustros para los monjes, talleres y vivienda de indígenas.
Santa Catalina, fundada en 1622, es la más grande de todas las estancias jesuíticas. Tuvo miles de cabezas de ganado vacuno, ovino y mular además de su producción textil, de herrería y carpintería.
Circuitos turísticos
En los trayectos turísticos trazados en las distintas regiones de Córdoba se pueden practicar distintas actividades deportivas, alojarse en hoteles de campo o rústicas posadas y disfrutar de la gastronomía en el circuito de chacinas y quesos, el del cabrito, el del olivo, el del maní y el del vino.
Norte
Esta región llena de historia es la más enigmática de Córdoba. La Reserva Cultural Natural Cerro Colorado es uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de Argentina. La huella de las antiguas culturas aborígenes quedó plasmada en pinturas rupestres.
Cada localidad de la zona tiene un encanto particular. Villa de María del Río Seco, Deán Funes, Quilino -la sede de la Fiesta Provincial del Cabrito y la Artesanía- San Francisco del Chañar, Ischilín y Villa de Tulumba son algunas de ellas.
Traslasierra
Este valle se encuentra a 150 kilómetros de la ciudad de Córdoba. Pero para llegar al mismo, hay que recorrer un sinuoso camino de montaña que es un placer para la vista. Una vez que se llega a Traslasierra, se conocen pueblos pintorescos como Cura Brochero, Mina Clavero, Arroyo de los Patos, Nono, Las Rabonas, La Paz, Yacanto, San Javier o Las Tapias. Las excursiones se hacen por senderos atravesados por arroyos o cascadas.
Sierras Chicas
Es una zona muy visitada por su proximidad con la capital cordobesa. Goza de clima de montaña y destaca por sus sierras y arroyos, así como por las festividades que se celebran a lo largo del año. Hay que visitar la Iglesia de Santa Catalina -de la estancia homónima-, la estancia Jesús María y la de Caroya. Muy cerca se encuentra Colonia Caroya, marcada por la tradición italiana en la elaboración de vinos, fiambres y quesos.
Ascochinga, con su campo de golf, es un polo turístico. La centenaria capilla de Candonga, La Granja, El Manzano y Salsipuedes son otros atractivos de la zona. La Reserva Hídrica Natural Parque La Quebrada es ideal para practicar windsurf, kayak o canotaje.
Valle de Punilla
Constituye uno de los grandes centros turísticos del país. El Lago San Roque, donde se alza la Villa Carlos Paz, es uno de los mayores atractivos. Otras localidades turísticas son Capilla del Monte, Los Cocos, Tanti, La Falda, Cosquín (sede del famoso festival de folclore), Cruz del Eje, La Cumbre, San Marcos, Villa Giardino y Valle Hermoso. En esta zona se puede practicar el deporte aventura. Hay balnearios, restaurantes, hoteles, cabañas, camping y casas de alquiler.
Los Fortines, lagos y Lagunas
Tierra de estancias, fortines creados para arrebatar el territorio a los indios y espejos de agua, esta zona del sur cordobés invita al turismo de aventura, de estancias y al agroturismo. Son comunes los safaris fotográficos, la observación de aves y las actividades de campo, como yerras, domas y asados.
Mar Chiquita
Miramar y Balnearia son las ciudades turísticas de Mar Chiquita. En esta región hay una gran cantidad de bosques vírgenes. La laguna de Mar Chiquita, de aguas saladas, tiene una superficie de 18.000 km2 y es el lugar perfecto para el avistamiento de aves.
Calamuchita
El Valle de Calamuchita alberga siete embalses para practicar la pesca y los deportes acuáticos. Está atravesado por dos cordones serranos y se enorgullece del Cerro Champaquí, de más de 2000 metros. La Villa General Belgrano, fundada por inmigrantes alemanes, es famosa por sus festividades, como la Fiesta del Chocolate Alpino, de la Masa Vienesa y la Fiesta de la Cerveza.
Paravachasca
Contiene el Observatorio Bosque Alegre, el Autódromo Oscar Cabalén y el Embalse Los Molinos.
Alta Gracia es una de las localidades turísticas. Fue sede de un importante asentamiento aborigen y religioso. Actualmente ofrece la posibilidad de visitar la estancia que levantaron los jesuitas.
En la Sierra del Tala se encuentra el observatorio astronómico. El Embalse de Los Molinos brinda la posibilidad de realizar todo tipo de deportes acuáticos.
Sierras del sur
Es la región ideal para pasear a caballo, nadar en los arroyos, practicar trekking, y realizar turismo de aventura o rural. Serpenteando la ruta 23 se pueden apreciar una serie de pequeños poblados. La ciudad de Río Cuarto ofrece todos los servicios de comodidad para organizar desde allí diversas excursiones.
Noroeste
En su diversidad geográfica destacan Cruz del Eje con su gran embalse; la Sierra de Guasapampa y el sitio arqueológico de Charquita; las antiguas minas de la Bismutina; Pocho con su combinación de volcanes, laguna y palmares; el camino de Los Gigantes y de los Túneles y la Reserva Natural de Chancaní. Las capillas del siglo XVIII y la estancia jesuítica de La Candelaria merecen una visita. La miel de San Marcos Sierra y la gastronomía tradicional son otros atractivos turísticos.
