
Es sinónimo de riqueza natural y cultural. Sus múltiples paisajes, sitios históricos, cultura y actividad económica la convierten en una provincia distinta. Alberga a una de las ciudades más hermosas e importantes del país: Rosario.
La Provincia de Santa Fe se ubica en el centro del país y limita al este con las provincias de Entre Ríos y Corrientes, al oeste con las de Santiago del Estero y Córdoba, al sur con la Provincia de Buenos Aires y al norte con la del Chaco. Tiene una superficie de 133.007 km², está dividida en 19 departamentos y su población supera los 3.200.000 habitantes. Su capital es la ciudad de Santa Fe de la Vera Cruz situada a 475 km. de Buenos Aires.
Historia de la provincia
El 15 de noviembre de 1573, el conquistador español Juan de Garay fundó la ciudad de Santa Fe a orillas del río Quiloazas -hoy río San Javier-, con la intención de que fuera una escala estratégica entre el Río de la Plata, Asunción del Paraguay y el Perú. En 1651 se inició el traslado de la ciudad a su emplazamiento actual, logrando su mudanza definitiva en 1661. Las constantes inundaciones y los ataques de tribus indígenas fueron las causas del desplazamiento de la ciudad, que a partir de ese momento pasó a llamarse Santa Fe de la Vera Cruz.
En 1720 comenzó la construcción de la Capilla del Rosario, que dio origen a la actual ciudad del mismo nombre. En 1813 la tierra santafesina fue el escenario de la decisiva batalla de San Lorenzo, donde el General José de San Martín y sus soldados derrotaron a los realistas. Seis años después Santa Fe promulgó la primera Constitución Provincial. En 1852 se declaró a la ciudad de Santa Fe de la Vera Cruz sede del Congreso Nacional Constituyente, que el 1 de mayo de 1853 sancionó la Constitución de la Nación Argentina. Finalmente, en 1994 la ciudad también fue sede de la Convención Constituyente que determinó la última reforma de la Constitución Nacional.
Economía
La agricultura y la ganadería constituyen las actividades productivas más importantes, generando grandes beneficios no sólo a la economía regional, sino también a nivel nacional. Sus campos cuentan con una notable producción de ganado vacuno y cultivos de oleaginosas -soja, maíz, girasol- y de trigo, sorgo, algodón, frutilla y papa. Arroyo Seco, Venado Tuerto, Reconquista, Rafaela, Cañada de Gómez y Coronda son algunas de las localidades santafesinas dedicadas a la actividad agrícola-ganadera.
Santa Fe también cuenta con una intensa actividad industrial, que la convierten en uno de los principales polos productivos y tecnológicos de Argentina. Tanto en Santa Fe de la Vera Cruz, como Las Parejas y los alrededores de Rosario, se encuentran numerosos establecimientos industriales, que se dedican a la producción alimenticia, metalmecánica, petroquímica, textil, de plásticos, y de maquinaria. Además, Rosario cuenta con un amplio e histórico puerto, que es el motor de la actividad comercial y financiera de la ciudad.
Otros polos industriales de la provincia que merecen destacarse son Rafaela y Venado Tuerto. Actualmente, ambas ciudades se caracterizan por su prosperidad económica, concentrando una gran cantidad de establecimientos industriales alimenticios. Sus principales industrias son las aceiteras, harineras y lácteas. También cuentan con numerosas industrias metalmecánicas, dedicadas principalmente a la de fabricación de maquinarias agrícolas.
