
El vino en Argentina es sinónimo de calidad, prestigio, buen gusto. Su sabor, textura y aroma recorren el mundo. Pero esto no es todo ya que la industria vitivinícola es también una de las formas que tiene el sector de hacerse presente en el mundo.
la industria vitivinícola es también una de las formas que tiene el sector de hacerse presente en el mundo.
Carlos Calise
En la actualidad, la Argentina se ubica entre los primeros productores de vinos a nivel mundial. La industria vitivinícola argentina se ha desarrollado de tal forma que ha logrado conquistar mercados de exigentes consumidores, así como un creciente número de turistas que desean compaginar ocio y degustación en las bodegas que se despliegan en los distintos caminos del vino.
El turismo vitivinícola es recorrer los Caminos del Vino de Argentina, es descubrir bodegas boutique, bodegas tradicionales y las que deslumbran por su arquitectura. Es hacer noche en posadas y hoteles, es degustar comidas regionales con un toque gourmet y aprender sobre el mágico mundo del vino, junto a los viñedos.
Es encontrarse con los creadores del vino en una comida familiar y conocer su cultura; es participar de actividades de cosecha, de poda y de magistrales clases de cocina regional. Es un blend creado para que el turista disfrute una experiencia única con identidad Argentina.
La conjunción del vino y la gastronomía ha derivado en un nuevo producto que son los Restaurantes en bodegas, donde el vino y la comida gourmet son la excusa para visitar la bodega y degustar sus vinos. Los mejores chef y asadores de argentina se han sumado a esta nueva tendencia maridando vinos y comidas.
Varias provincias del oeste y norte de Argentina ofrecen visitas variadas a viñedos, bodegas y restaurantes, donde el vino es el protagonista indiscutible. Según un estudio de Bodegas de Argentina, en el año 2006 un total de 1.004.810 turistas recorrieron los Caminos del Vino de Argentina. El crecimiento de la cantidad de turistas que visitan estas rutas (45%) ha sido mayor que el crecimiento del total de aquellos que visitan
Con más de 100 bodegas abiertas al turismo en todo el país, y un entorno cultural regional y nacional que se va sumando a la actividad, el turismo del vino ofrece un abanico de opciones para disfrutar, experimentar y saborear.
