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Turismo, 22 de Julio de 2008

Patagonia imperdible

De medidas inconmensurables, la región sur de la Argentina se caracteriza por la imponencia de sus paisajes, la vastedad de sus tierras, la diversidad de sus colores y las infinitas propuestas para recorrerla.


Glaciares, fauna, lagos, árboles milenarios, nieve, esquí, el fin del mundo, playas, faros, pesca, vinos, dinosaurios, estancias, montañas, la Patagonia es un lugar mágico y sobrecogedor.  (Ente de Turismo de la Patagonia)

Es difícil no describirla abusando de los adjetivos que remiten a su grandeza y magnitud. Cuenta con una superficie de 930.731 km2 y está formada por las provincias de La Pampa, Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego. En su lado oeste se encuentra atravesada por la Cordillera de los Andes y al este sus costas son bañadas por el Océano Atlántico.

Es uno de los destinos más elegidos por los viajeros, tanto locales como extranjeros. Es que la abundancia de su geografía ofrece desde magnánimos bosques hasta lagos y ríos cristalinos y gélidos; desde colosos glaciares hasta playas de aguas cálidas; desde altísimos picos nevados hasta cuevas indómitas; desde ballenas, pingüinos y lobos marinos hasta gigantescos dinosaurios.

Además, la Patagonia es la sede de lugares míticos e imperdibles de la topografía mundial: el Glaciar Perito Moreno; el Cerro Fitz Roy; la tierra más austral del mundo, Tierra del Fuego; el bosque de alerces en Chubut, el de árboles petrificados en Santa Cruz o el de Arrayanes en Neuquén; el santuario austral de las ballenas, orcas, pingüinos y lobos marinos;  el Camino de los Siete Lagos; o el Volcán Lanín, por nombrar sólo algunos.

Durante el invierno –de junio a septiembre- la nieve la convierte en el destino ineludible a la hora de esquiar y practicar deportes invernales. Sus 7 centros de esquí se encuentran entre las más reconocidas del mundo por su amplitud y variedad.

El otoño y la primavera son las estaciones de cambio, donde el clima va transitando sus grises. Sin embargo, constituyen las mejores oportunidades para realizar avistaje de fauna, ya que, en general, coinciden con la llegada de las ballenas, las orcas y los pingüinos. El verano (de diciembre a marzo) es la época privilegiada para ver a la Patagonia en el esplendor de sus matices, con árboles frondosos, flores coloridas, días soleados y azules turquesas de los lagos y el océano. También es un excelente momento para realizar actividades como alpinismo, treking, caminatas y rafting.

Los imperdibles de la Patagonia
El Parque Nacional Los Glaciares, en la provincia de Santa Cruz, fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1981. El más famoso y colosal es el Glaciar Perito Moreno, con un frente que tiene 4 kilómetros de ancho por 60 metros de alto. Rodeado de imponentes montañas y el inmenso Lago Argentino, su inmutable blanco azulado sólo es sacudido por sus desprendimientos, cada 2 ó 4 años.
La ballena franca austral, junto a los lobos, pingüinos y los elefantes marinos, es la estrella del avistaje de fauna. Pero también pueden verse ciervos en los bosques, huemules en las llanuras pampeanas, pumas en las estepas santacruceñas y zorros colorados en Tierra del Fuego. Y las aves: choiques, cóndores, halcones, cardenales, flamencos australes y golondrinas, entre otros.
Más que un recurso metafórico o metonímico, Tierra del Fuego es literalmente el fin del mundo, no sólo porque es el último escalón continental, sino porque su geografía envuelve a través de una desolación sobrecogedora. Nieve, canales, faros, noches y días eternos, el fin del mundo deslumbra. Y desde el puerto de Ushuaia salen embarcaciones para el fin más último y blanco: la Antártida.
Es en los meses de junio, julio, agosto, septiembre y a veces parte de octubre, cuando la nieve cae a todo lo largo de la Cordillera de los Andes. Los altos picos que se destacan por la Patagonia ofrecen una tentadora variedad de centros de esquí para todos los tamaños y entrenamientos.
Un sinfín de silenciosos lagos, caudalosos ríos, lagunas, arroyos y la extensa costa atlántica, hacen de la Patagonia un destino de privilegio para la pesca deportiva, especialmente con mosca que, según los entendidos, encuentra por estas latitudes su mejor ambiente. La temporada se extiende principalmente de noviembre hasta mayo. Las truchas –en todas sus variedades- son las más codiciadas.
Trekking, buceo, parapente, alpinismo, rafting, kayak, windsurf, caminatas sobre glaciares, las tierras patagónicas ofrecen un cúmulo de aventuras, tanto en invierno como en verano. Entre los destinos que más se destacan, se encuentra El Chaltén, punto de partida para un desafío destinado sólo a la vanguardia del montañismo, el majestuoso Fitz Roy, y la temida pared de 800 metros del Cerro Torre.
El Alto Valle de Río Negro y Neuquén son el paradisíaco escenario para la producción del cada vez más reconocido vino de la Patagonia. Una bodega centenaria y los nuevos establecimientos boutiques ofrecen servicios de alta gama para los turistas: catas, cocina gourmet y visitas junto a enólogos. Las bodegas neuquinas en El Chañar y en Añelo están afincadas entre picadas de agreste belleza.
Los sucesivos descubrimientos arqueológicos la han convertido en un paraíso paleontológico. En Neuquén puede observarse al dinosaurio carnívoro más grande del mundo hallado hasta el momento y un herbívoro de gigantescas dimensiones. En Río Negro y Chubut, se pueden apreciar restos de dinosaurios que datan de 100 millones de años, así como fósiles prehistóricos.
Son una original opción para recorrer estas tierras legendarias. El Trochita es una pieza de museo andante que data de 1920 y une la estepa con la Cordillera en Chubut. En Río Negro, el Tren Patagónico une las montañas con la costa. En Bariloche se puede pasear en el Tren Histórico a Vapor. Con elegantes coches, el Tren del Fin del Mundo recorre el Parque Nacional Tierra del Fuego.
Los 11 Parques Nacionales, las innumerables reservas y áreas naturales protegidas, y los sitios declarados Patrimonio Natural y Cultural de la Humanidad , dan cuenta de una Patagonia vasta que ha sabido conservar sus riquezas. El Parque Nacional Los Alerces, por nombrar sólo a uno, condensa un milenario alerzal, rodeado por lagos cristalinos y encantadores.
La carretera más larga y espectacular de la Argentina, en su recorrido de casi 5.000 km., atraviesa cuatro provincias de la Patagonia, y continúa su viaje por la Cordillera hasta bien el norte del país. Una buena opción es hacer el recorrido por la Patagonia alojándose en estancias, donde los fuegos y sabores deleitarán a sus visitantes.
A lo largo de la costa subsisten faros centenarios que custodian las profundas y azules aguas del Atlántico y constituyen postales ineludibles de su vastedad solitaria. Si bien las aguas a esta altura están alejadas del Ecuador, la benevolencia del clima hace que en el verano se pueda disfrutar de aguas cálidas que pueden alcanzar los 25° C. El balneario más conocido es Las Grutas en Río Negro.
Son 110 km. de lagos, miradores naturales, ríos e interminables atractivos, que unen dos de las villas más hermosas de la Patagonia: San Martín de los Andes y Villa La Angostura. En el recorrido se descubren 7 ó más espectaculares lagos: Lacar, Machónico, Falkner, Villarino, Escondido, Pichi Traful, Correntoso y Espejo, y si se termina en Villa La Angostura, se suma el inmenso Nahuel Huapi.

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