El Turismo Rural no es una moda

Coordinador del área de Turismo Rural y de posgrados de Alta Dirección en Turismo Rural de la Facultad de Agronomía de la UBA.
El Turismo Rural ofrece desde paisajes exóticos hasta la más íntima convivencia con la vida cultural de un pequeño pueblo. Es una actividad que está creciendo significativamente. Genera rentabilidad, contribuye al desarrollo local, integra a las comunidades, preserva el medioambiente, revaloriza los territorios y atrae inversiones. Según Ernesto Barrera, coordinador del área de Turismo Rural de la Facultad de Agronomía de la UBA, no se trata de una moda, sino de un recurso sostenible con capacidad de consolidación a largo plazo. Con su equipo han ayudado a lanzar proyectos de más de 28 países y cientos de emprendimientos para el territorio nacional. Además, Barrera estima que en el país ya existen más de 3 mil establecimientos con capacidad para cubrir todas las demandas y tipos de servicios.
El turismo rural no es una moda. Esto es una tendencia clara que va a afianzarse y crecer porque se basa en dos pilares: contacto con la naturaleza y con una cultura singular. Se ofrece una experiencia de vida, una experiencia de convivencia con los recursos naturales y con la gente del lugar, con un domador, con la vida en la estancia, con una cultura viva.
El concepto del negocio
Para pensar y llevar adelante este tipo de proyectos es necesario adquirir una visión que sobrepase las concepciones tradicionales de turismo. Desde el trabajo que realizamos en la Facultad de Agronomía creemos que en casi todos lados pueden existir proyectos turísticos. Claro que la dimensión, la envergadura de los mismos variará. Pero los recursos turísticos son muy variados. Hay recursos culturales y hay recursos naturales. No hay pueblo, no hay región que no tenga alguno de estos dos recursos.
En esta línea, el Turismo Rural es concebido como un agronegocio porque forma parte de la actividad agraria. Utiliza sus recursos, y participa la gente que habita el lugar. Con lo cual genera puestos de trabajo y, si se desarrolla adecuadamente, produce un impacto ambiental favorable. Además, en Argentina es muy significativo el lugar que ocupan las mujeres, donde casi un 80 % de los emprendimientos son administrados por las mismas. En consecuencia, sus beneficios se distribuyen con gran amplitud en la comunidad, y se convierte en un atractivo instrumento para el desarrollo local.
Un problema que observamos a menudo es que se suelen empezar los proyectos pensando en la propuesta hotelera. Esta mirada limita las posibilidades, porque la gente en el mundo no viaja para alojarse, sino para hacer o para ver cosas. Para encontrarse con su familia, para conocer un lugar diferente, para divertirse, pero no viaja por el alojamiento. Este sólo es necesario porque estoy fuera de mi casa. La motivación del turismo rural se fundamenta en la posibilidad de hacer cosas que tengan que ver con la identidad.
Lo que hay que encontrar es el enamorado de los recursos turísticos. Por ejemplo, el desierto. Una vez, vimos un grupo de japoneses parados en el medio de la ruta. Nosotros pensamos que se había parado el colectivo, pero estaban sacándole fotos a la nada, al desierto entre Río Gallegos y El Calafate. ¿Por qué?, porque esas personas no estaban habituadas a la vastedad, y la vastedad es también un recurso. Depende de quien mire. Y sino hay recursos los atractivos se pueden crear. Disney es una creación del hombre.
Nosotros armamos negocios que tengan la potencialidad de atraer visitantes con diferentes motivaciones y esto permite generar la capacidad de incluir distintos sectores, desde un aventurero hasta los vecinos de otros pueblos que se acercan a las fiestas populares, el que busca compañía, voluntarios y turismo solidario, turismo gourmet, caza, pesca, granja educativa, turismo ecológico, observador de aves, y entre muchos más. Por eso, no se puede hablar de esta actividad en términos amplios, ya que su éxito se basa en la posibilidad de desarrollar estrategias de microsegmentación. Hay pocos negocios que con seis clientes finales puede tener rentabilidad. El que vende seis, siete siervos tiene más rentabilidad que muchos de lo que se dedican a la producción vacuna, tal vez. Si me dedico a la caza con cetrería, pasa lo mismo, con tres cuatro clientes es suficiente. La microsegmentación implica, también, la posibilidad de convertir un pasatiempo en un negocio.
A su vez, se puede afirmar que esta propuesta atrae mucha vocación inversora, por ejemplo, privados invirtiendo muy fuerte en museos. Cantidad de museos que se están haciendo en medio del campo: museos ferroviarios, almacenes de ramos generales, entre otros. En la provincia de Buenos Aires, en Alberdi, ya se puede visitar el Mueso Ferroviario; en San Andres de Giles la Fundación Cacique Yancamil administra el Museo del Recado y, además, exhibe una colección de ponchos fantásticos.
Zonas con más demanda
No hay provincia que no desarrolle esta actividad. La Argentina toda tiene oferta de turismo rural, en distintas dimensiones. De todas maneras, las zonas que reciben más visitantes son la provincia de Buenos Aires, la Patagonia y el Litoral.
La Provincia de Buenos Aires recibe el mayor porcentaje. Sobretodo, los pueblos cercanos a la Ciudad de Buenos Aires, por una cuestión de demanda concentrada, ya que gran parte de los turistas pasan primero por la capital y aprovechan para hacer algo en sus alrededores. Y la oferta es muy amplia: se puede visitar una estancia que tiene una historia y una tradición que da cuenta de lo que fue la aristocracia criolla, pero también un pequeño pueblo en el que los habitantes, el panadero, el bolichero, también participan del negocio. Hay más diversidad, desde pequeños emprendimientos, tanto en el campo como en las zonas rurales, hasta estancias. Varían tanto las propuestas como los costos. Uno puede hospedarse en un establecimiento donde paga 200 a 300 dólares por día con todo incluido hasta a otro donde lo hospedan por 30 o 40 dólares. O pasar una tarde en Patricios, un pueblo cerca de 9 de Julio, donde los habitantes montan en la estación de tren una obra de teatro donde cuentan su historia. Otro caso interesante de desarrolla se da en Azcuénaga, San Andrés de Giles, donde hay siete municipios rurales donde cada uno tiene su propio proyecto, entre ellos, un pueblito rural de 500 habitantes que va a convertirse en el pueblo de los niños: un pueblo rural, donde se va a desarrollar desde la cartelería hasta las actividades de campo para chicos.
El caso de Mendoza, es un tipo de oferta temática y de turismo rural. Hoy el 95 % de las personas que van a Mendoza hacen alguna actividad relacionada con el vino. Van a bodegas, degustaciones, etc.
Salta también está creciendo, y provocando un salto interesante, porque invirtió fuertemente en el negocio turístico. Tomó un crédito internacional de 80 millones de dólares y lo está aplicando en negocios turísticos, en particular con el tema del vino, en Cafayate. Si bien ellos no tomaron este concepto de trabajar con las poblaciones rurales sino que apuntaron a una cosa más de elite: bodegas boutique, hoteles en bodegas, hoteles en estancias, y menos en la dirección del turismo de los pequeños productores, cosa que nosotros creemos que hay que hacer.
Las rutas alimentarias
A la hora de definir una ruta temática, la primera pregunta que nos hacemos es de qué vive la gente. De qué trabaja. Entonces, vamos a Corrientes o Misiones, la gente en el campo trabaja más que nada en la producción de yerba. En el litoral, nuestra estimación es que entre 70 y 100 mil personas visitan un establecimiento yerbatero. Allí armamos la ruta de la Yerba Mate - a partir de un contrato del Instituto Nacional de la Yerba Mate con la Facultad de Agronomía-. Porque cuando mucha gente trabaja en un tema produce y vive alrededor de un alimento, hay una cultura alrededor de ese alimento. Y nosotros hemos conseguido cambiar es el concepto del alimento tomado en el plato del restaurante o de la casa. Hemos decido comenzar desde donde nace el proceso gastronómico, es decir, desde el campo. Y no hablamos de receta, la receta se da al final.
Otro proyecto que está en marcha es Saborea Río Negro, un programa en convenio con la Facultad, que integra 5 rutas alimentarias: Ruta de los Sabores Cordilleranos, Ruta de la Carne Ovina, Ruta de los Sabores del Mar Patagónico, Ruta del Vino y Ruta de las Manzanas y las Peras. En este caso, cada ruta cuenta con un plan estratégico, con su propio protocolo de calidad. Además, se los incluye dentro de la promoción comercial en diferentes ferias, se formalizaron asociaciones con diversos actores, existen acuerdos institucionales, se realizó el diseño de los almacenes de ruta, de centros de exposición, venta e informes, marca logos, carteles motivacionales en la ruta y materiales de difusión. Y sobretodo, la demanda aumentó considerablemente en poco tiempo.
Enlaces relacionados
Facultad de Agronomía. Turismo Rural
Litoral. Turismo
Patagonia. Turismo
Provincia de Buenos Aires. Turismo
Secretaría de Turismo de la Nación




18 de Junio 2008 a las 5:24
Me gustaría preguntarle al profesor Bsrrera cómo pensó la integración de las rutas del vino y de las manzanas y peras, dentro del “Sabarea Río Negro”, ya que ambos comparten el mismo espacio geográfico. Y otra más, ¿Cuál es el lugar de los gobiernos provinciales y la Secretaría de Turismo de la Nación en el desarrollo y consolidación de la Ruta de la Yerba Mate? Está muy buena la nota, gracias.
18 de Junio 2008 a las 10:45
Muy buena la nota!
18 de Junio 2008 a las 14:07
COMO PODEMOS HACER, PARA PARTICIPAR, COMO PODEMOS SOLICITAR SU AYUDA PARA EL DESARROLLO DE UN PROGRAMA DE CRECIMIENTO DE UN GRUPO DE COMUNIDADES, DEL INTERIOR DE LA PROVINCIA DE FORMOSA, EN EL LIMITE, CON EL PARAGUAY, SOBRE EL RÍO PARAGUAY, APUNTANDO AL TURISMO, AL DESARROLLO TURÍSTICO PRINSIPALMENTE, PUESTO QUE UN DATO NO MENOR ES EL HECHO DE QUE POR FIN DE SEMANA ENTRAN A ESTAS COMUNIDADES EN PROMEDIO, 102 VEHÍCULO, SIN CONTAR, LOS QUE INGRESAN EN EL COLECTIVO, ACOMPÀÑANDO A LAS ACTIVIDADES CLÁSICAS, DE LA VIDA DE ESTAS COMUNIDADES,
20 de Junio 2008 a las 7:23
Muy interesante e importante la nota, especialmente para los que vivimos en el interior de las provincias. Formosa, es una provincia que está encarando diversas actividades para promover el turismo y necesitamos imperiosamente nos guien sobre los distintos aspectos de cómo organizarnos convenientemente para recibir a los turistas. Estoy en Laguna Blanca, Formosa, sede de la Fiesta Nacional de Pomelo que se realiza en julio (ll,12y13 de julio de 2008)y nos visitan mucha gente de todos lados, incluído del Paraguay cuya capital Asunción nos queda a 100 km por ruta pavimentada. Asímismo, estamos dentro del Parque Nacional Pilcomayo, cuya Laguna Blanca de 600 ha de espejo de agua, da el nombre a nuestra comunidad. Espero seguir contactándome con ustedes. Felicitaciones y suerte.
21 de Junio 2008 a las 9:46
RESPUESTA PARA AGUSTIN ALONSO FUENTES
Si bien las rutas del vino y la de la pera y la manzana tienen espacios superpuestos los productores no necesariamente son los mismos y si los fueran (productores con ambas producciones) tampoco habría problemas; un mismo productor puede pertenecer a dos rutas diferentes.
En el caso de Río Negro, por cuestiones que no están muy claras, en el Valle Medio la Ruta de la Manzana despertó más interés que en el Alto Valle donde hay mayor producción. En el Alto Valle está con una presencia creciente la Ruta del Vino.
En el caso de la ruta de la Yerba Mate la presencia del gobierno provincial tanto desde el área de turismo como agropecuaria es de un apoyo más vale formal pero que es muy importante pues estimula la participación de los productores. El proyecto lo financia el Instituto Nacional de la Yerba Mate que tiene entre sus misiones la promoción del consumo de la yerba mate. Este es un organismo creado en el ámbito de la Secretaría de Agricultura y que reúne a toda la cadena de producción de yerba mate.
Por ahora no hay participación de la SECTUR, confiamos que en el futuro preste apoyo en la promoción.
Ernesto Barrera
barrera@agro.uba.ar
21 de Junio 2008 a las 9:48
PARA ALICIA G
Muchas gracias
Ernesto Barrera
barrera@agro.uba.ar
21 de Junio 2008 a las 9:53
PARA LUIS FELIPE CESPEDES
Estimado Luis Felipe,
Conozco la provincia de Formosa e incluso diseñé un Plan Estratégico de Turismo para la provincia aunque no se puso en marcha. El mismo apuntaba, especialmente a trabajar sobre el interior de la provincia y sobre sus producciones más emblemáticas así como su cultura.
Creo que Formosa es un gigante dormido, sinceramente. Es la provincia más desconocida de la Argentina y tiene una riqueza de recursos naturales y étnica verdaderamente fantástica.
Mi impresión personal es que la persona que más se interesa por estos temas turísticos con un enfoque de Desarrollo de los Territorios Rurales es el Ministro Luis Basterra. Sugiero que tome contacto con él.
Un abrazo cordial
Ernesto Barrera
barrera@agro.uba.ar
21 de Junio 2008 a las 9:57
PARA JUAN ACOSTA
Estimado Juan
Valen los comentarios que hice para Luis Felipe Céspedes. Quiero señalar que en el Plan que presentamos una de los temas era el pomelo y su fiesta. Personalmente creo que las fiestas actuales y varias otras nuevas que propusimos deben tener una mayor autenticidad y brindarle al producto más protagonismo.
Las fiestas deben ser más que festivales musicales, mucho más.
Un abrazo
Ernesto Barrera
barrera@agro.uba.ar
14 de Diciembre 2008 a las 11:21
Hola soy guia de turismo de Salta y Jujuy,hace poco realizamos un nuevo circuito “Sendero Gaucho” Por Guachipas ( cuevas pintadas y pinturas de fecha 900, y bordeandos rios y precipicios a Rosario de la Frontera. Puro turismo rural, todo esto es muy virgen, y justamente se trata de desarrollar este sur salteño, con la ayuda de los municipios e intendentes, ( lo negativo es que los microemprendimientos sean dados a cualquier desconocido y no al lugareño como está pasando en Humahuaca..)Me parece que tu óptica es muy actual,y no me parece moda…me parece que tiene que ver con la necesidad, los cambios el crecimiento de la industria del turismo..