
“Hay que democratizar los medios de comunicación. No es la única verdad la de los dueños de los medios. Hay un pueblo que también tiene sus verdades”.
El proyecto de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual que actualmente se debate en el Congreso de la Nación procura garantizar el ejercicio universal de recibir, difundir, investigar y proporcionar opiniones a la comunidad. Se trata del resultado de un proceso interdisciplinario de consulta en el que se tuvieron en cuenta los avances internacionales en la materia. La propuesta busca reemplazar la vigente Ley de Radiodifusión 22.285, sancionada en 1982 por la última dictadura militar que sufrió la Argentina.
En Hablemos Todos, referentes de distintas áreas y profesiones dan su opinión sobre el proyecto de ley, desde una mirada crítica y comprometida.
El actor Gustavo Garzón manifestó la necesidad de sancionar una nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, para lograr que exista una mayor pluralidad de voces y puntos de vista representados por los medios de comunicación.
“No estoy a gusto con los medios que hoy tenemos en la Argentina, ni con los medios audiovisuales ni con la prensa gráfica. Creo que hay una sola voz y hay muchas voces que no están siendo representadas”, dijo el actor de programas televisivos como Vulnerables y Los Machos.
Garzón aseguró que en la actualidad “hay modos de pensar que no están siendo representados, y hay mucha gente de la sociedad que no está siendo representada”.
El protagonista de la película El fondo del mar expresó que “hay que democratizar los medios de comunicación, no tenemos porque recibir una sola cara de la moneda. No es la única verdad la de los dueños de los medios de comunicación. Hay un pueblo que también tiene sus verdades. Esencialmente por eso apoyo una nueva ley”.
También guionista de televisión y director de teatro, Garzón señaló que es imperiosa “una ley que proteja a los trabajadores de la cultura, que los actores tengamos espacios resguardados por ley”.
En ese sentido, argumentó que “no puede ser que dependa del capricho de un empresario si este año trabajan los actores en la televisión o no. Entonces los actores dependemos de factores con los que no tenemos nada que ver”.
Y concluyó: “creo que tendríamos que estar protegidos por una ley no sólo los actores, si no también todos los trabajadores de la cultura”.