
“Esta ley federaliza la cultura y garantiza la difusión del trabajo de músicos, actores, directores, técnicos argentinos”
La cantante y compositora Teresa Parodi respaldó el debate de una nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual que reemplace a la regulación vigente desde la última dictadura militar. “Creo que es absolutamente necesario discutir esta ley ahora”, declaró la intérprete, que acaba de lanzar “Corazón de pájaro”, su nuevo disco.
Parodi afirmó que los argentinos “nos merecemos esta ley, es un derecho irrenunciable”. En ese sentido, sostuvo que “esta ley es una vieja deuda que tiene la sociedad consigo misma”.
La directora del Espacio Cultural Nuestros Hijos (ECuNHi) de la Asociación Madres de Plaza de Mayo fundamentó su respaldo al proyecto de ley que actualmente se discute en el Senado: “federaliza la cultura y garantiza la difusión del trabajo de músicos, actores, directores, técnicos argentinos”.
Parodi firmó un comunicado de la Federación Independiente de Músicos de Argentina (FIMA) que señaló que “los músicos y varias organizaciones representativas de la actividad musical en todo el país consideramos que la nueva ley de medios audiovisuales tiene aspectos muy positivos, que ayudarán a la difusión de música nacional y a la democratización de la información en la Argentina”.
Respaldada con otras firmas de músicos de reconocida trayectoria, como Litto Nebbia; Liliana Herrero; Gustavo Cerati; León Gieco; Susana Rinaldi; Juan Tata Cedrón; Chango Farías Gómez; Miguel Cantilo; y Adrián Dárgelos de Babasónicos, la carta también indica que “la difusión de música nacional, y particularmente la música de producción independiente, como cuotas de pantalla, resulta fundamental a fin de logar valorar y acrecentar nuestro patrimonio cultural. Es un logro para la difusión de los proyectos musicales artísticos la redacción del artículo 57”.
En el artículo 65 del proyecto de ley se contempla que, como mínimo, el 30 por ciento de la música emitida deberá ser de origen nacional, y de ese porcentaje, la mitad tiene que ser de música producida de forma independiente (donde el autor y/o intérprete ejerza los derechos de comercialización de sus propios fonogramas).